No sé qué hacer con ella (reseña de Sabrás qué hacer conmigo)

@jncarl0s

¿Instantes banales que construyen una película profunda o un guión que se quedó corto?

Anoche fui a ver Sabrás qué hacer conmigo y tengo que admitir que aún no sé qué hacer con ella. Aprovecharé que tengo que escribir esta reseña para aclarar mi mente.

Les contaré a grandes rasgos de qué trata… Isabel y Nicolás son dos treintañeros que se conocen inesperadamente en un hospital. Isabel ha vivido en depresión por más de quince años y tiene que lidiar con una madre que ha intentado suicidarse varias veces. Nicolás, por otro lado, es atormentado por la enfermedad que padece. El dilema en la película es el intento de la pareja en llevar una relación amorosa a pesar de los problemas que cada uno carga. (jajaja cuando leí nuevamente esto (me pongo en sus zapatos y hago como que no sé nada, para ver como suena lo que escribí (sí, es un paréntesis dentro de otro, estas viendo bien)) imaginé un hospital psiquiátrico, no, no es el caso, es un hospital normal, ellos estaban ahí por diversos asuntos).

La película es cortica y está divida en tres partes: “Nicolás”, “Isabel” y “Los dos”. Eso está padre porque así se da posibilidad de conocer más a detalle el trasfondo de cada personaje al iniciar el noviazgo. Y cada parte está dividida como en fragmentos de vida (eso no se me hizo muy bien logrado, más adelanto lo explico).

La parte de Nicolás nos introduce en su vida, y también en lo que él conoce de Isabel. Hasta ahí todo bien. Lo que no me gustó tanto fue la parte de Isabel, que también cuenta el encuentro con Nicolás (desde la perspectiva de ella), pero no añade nada interesante, es como si sólo reforzara la historia de Nicolás, y es cansado ver todo desde el comienzo otra vez. En la mayor parte de las escenas de Isabel, ella está viendo el celular, se encuentra dormida, caminando de aquí para allá, resoplando, otra vez en el celular… Hasta que introducen a su mamá y las cosas se ponen más dramáticas.

Tampoco me gustó tanto que la película estuviera tan fragmentada. Entiendo que esos pequeños pedacitos capturan instantes de vida (justo como dice Nicolás al referirse a sus fotografías), pero me pareció que estaba viendo ideas principales que no terminaban de cuajar muy bien, creando un ritmo raro.

Mi cosa favorita fueron las interpretaciones, con todo y los poquitos diálogos triviales, los sentí muy reales, hasta entrañables. La atmósfera que crean los colores, la música y los decorados también me gusto, se me hizo que estaba bonita en ese aspecto. Jaja mi súper crítica de experto #yaquisiera

En conclusión, creo que los actores retratan muy bien la intimidad de una pareja que busca construirse y apoyarse, pero como que la película no pega muy bien todo el asunto, tal vez una hora y media era poquito tiempo para contar todo, aunque yo no hubiera aguantado más tiempo de larguísimos silencios y acciones muy banales, pero recalco que sí me hubiera gustado ver más de esos dos y la mamá. Deberían hacerla serie de televisión, así sí abarcarían todo trasfondo que quisieron y yo sabría que hacer con ella.

Sabrás qué hacer conmigo

@jncarl0s

Como hoy me toca cine, les voy a recomendar una película. La verdad es que no la he visto, pero me permitiré hacerlo por que esta temporada pocas películas me han emocionado y ésta es una de ellas.

La película es el segundo largometraje de la cineasta Katina Medina Mora y ha sido descrita como “Una película de viajes emocionales de los que se tienen que hacer solos, pero también se pueden hacer acompañados. Una película hacia la vida, hacia estar lucidos, abrir los ojos y seguir viviendo a pesar de los dolores”.

Me gustan las películas que tratan sobre relaciones humanas, que tocan temas cotidianos y reales, que se cuentan desde una perspectiva sencilla, pero tocan sentimientos profundos. La verdad tengo un buen presentimiento con esta película, el viernes les cuento que tal me fue.

¡No dejen de verla tampoco!

Sinopsis en Cinepolis: Nicolás es un fotógrafo que padece epilepsia desde su infancia. Esta circunstancia lo obliga a cuidarse y a llevar una vida que en apariencia es normal pero que le implica varios sacrificios. Isabel, de puertas para afuera, es una mujer con la vida resuelta… pero no es verdad. Tiene una madre enferma y hundida a la que no le queda más remedio que intentar salvar. Isabel y Nicolás se enamoran a pesar de ellos mismos, de sus demonios, sus fantasmas, sus debilidades… Viven una relación que ninguno de los dos se había imaginado porque no se dieron ese permiso hasta cruzarse.

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